Después de un día de playa, lo último que apetece es pasar horas entre fogones. Por suerte, con pocos ingredientes y preparaciones sencillas se puede improvisar una cena fresca, ligera y llena de sabor. Desde unas brochetas de sardinas hasta unos canelones fríos de calabacín, estas cinco recetas son perfectas para resolver las noches de verano sin complicarse demasiado.
1Brochetas de sardinas
Las sardinas son uno de los pescados que mejor saben a verano. En estas brochetas se preparan de una forma sencilla y rápida, perfectas para servir con una ensalada, unas verduras o simplemente un buen trozo de pan. Ver receta
2Carpaccio de higos, atún y queso feta
Los higos están en su mejor momento durante los meses de verano y también funcionan en preparaciones saladas. Cortados finamente y acompañados de atún y queso feta, permiten preparar en pocos minutos un plato fresco en el que se combinan sabores dulces y salados. Ver receta
3Canelones fríos de calabacín rellenos de atún y queso
Una alternativa ligera a los canelones tradicionales que, además, no necesita horno. El calabacín cortado en láminas sirve de envoltorio para un relleno cremoso de atún y queso, dando como resultado un plato fresco y fácil de preparar. Ver receta
4Salmón marinado con eneldo
El salmón marinado es una buena opción para tener preparado de antemano y resolver una cena en pocos minutos. El eneldo aporta frescor y aroma, y puede servirse acompañado de una ensalada, unas tostadas o una salsa de yogur. Ver receta
5Huevo con queso feta y aguacate
Huevo, feta y aguacate forman una combinación sencilla pero muy completa para una cena rápida. La cremosidad del aguacate contrasta con el punto salado del queso, mientras que el huevo convierte el conjunto en un plato más saciante sin sumar demasiadas complicaciones. Ver receta
Mostrar comentarios