La carnicería de los montañeros
El pequeño establecimiento que abrieron hace 50 años Pepito Porté y Anna Maria Estop para vender la carne de su rebaño de corderos y el paté elaborado según la receta de una abuela se ha convertido en una carnicería de premio, en la que recalan camino de diferentes destinos de los Pirineos familias de vacaciones y montañeros. Ahora la sigue regentando Anna Maria, y su hijo, José Luis, quien enumera las distinciones que han otorgado a sus embutidos, la última, a la mejor longaniza de payés de Catalunya el pasado mes de mayo. Sus chorizos y salchichones también han sido galardonados, igual que su butifarra negra y su pilota para la escudella, en el Fòrum Gastronòmic de Girona de febrero.
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