De una muy vieja y diminuta viña, de sólo 0,3 hectáreas, nacen las uvas alóctonas de xarel·lo de la última gran novedad efervescente de la bodega familiar del Penedès Mas Candí. Se trata del Tort 2020, un espumoso de la más alta gama que se estrena en el mercado con un escaso millar de botellas. Sus bayas crecen en retorcidas vides plantadas hace más de un siglo en Les Gunyoles de Avinyonet del Penedès.
Los propietarios de Mas Candí, Mercè Cuscó y su marido, el vitivinicultor Ramon Jané, hace años que se interesan por rescatar del ostracismo o del abandono viejos viñedos de su pequeño pueblo, de poco más de 300 habitantes. De la viña del Tort hace años que adquirían las uvas a su propietario, Josep Tort, y empezaron a elaborar un espumoso en 2019. Han preferido, sin embargo, estrenarse con el de la complicadísima añada del 2020, que sumó a la pandemia los azotes de la mayor plaga fúngica por mildiu en el viñedo que se recuerda tras un año con récord de pluviometría.
Ramon Jané con su perro Trump en la viña del Tort Marta JanéPara convencer al propietario de reconvertir a la agricultura ecológica esta viña plantada en vaso, Mercè y Ramon llegaron a hacerse cargo de los costes que suponía el cambio. Finalmente, en 2022 consiguieron comprar el que hoy consideran como uno de sus principales tesoros vitícolas.
Como todos sus espumosos, Tort es un Brut Nature. Elaborado siguiendo el método tradicional, este vino efervescente tiene la particularidad que su segunda fermentación en botella se realiza con mosto de las uvas del mismo viñedo, que se cree que es el más antiguo de este pueblo del Alt Penedès. Además, su vino base se crio durante un año en barrica usada de madera de acacia. La botella se cierra con un tapón con hasta tres arandelas de corcho natural. Suma 60 meses (cinco años) de crianza en botella, en contacto con sus lías.
La centenaria viña del Tort de Les Gunyoles Marta JanéLa añada del 2020 del Tort muestra un bonito color pajizo con reflejos dorados. Dibuja, inicialmente, un rosario de finas y pequeñas burbujas que forman una perfecta corona. En nariz, puede llegar a recordar a un champán. Se expresa en fase gustativa con notas que recuerdan a la fruta blanca, como la manzana, y de hueso, como el melocotón. También exhibe toques de frutos secos y levaduras. La crianza en madera está muy bien integrada, así como su carbónico. Es un espumoso seco, con textura y cuerpo, y también sabroso.
Tort es un tributo a los viticultores que han pasado toda su vida trabajando en el campo”
Es ideal con platos como un Gall Negre del Penedès con ciruelas pasas y piñones o bien con el atún rojo en salazón de cerezas del pequeño restaurante barcelonés de Sants L’Home dels nassos de Georgina Junqué y Robert Abella. A Ramon Jané le gusta disfrutar del Tort con un cabracho. Mercè Cuscó lo prefiere con unas gambas de Vilanova i la Geltrú a la plancha, vuelta y vuelta, o con los canelones de su madre, Carme Pujol.
Tort de Mas Candí maridado con unos canelones del restaurante Cal Ton de Vilafranca del Penedès Jaume VilasecaEl vitivinicultor Ramon Jané afirma que con su nuevo espumoso enmarcado en la marca colectiva Corpinnat quiere rendir tributo a los viticultores que han pasado toda su vida trabajando en el campo. Añade que “gracias a ellos se ha podido conservar este patrimonio”.
En Celler Mas Candí aseguran que han pasado de ser viticultores a elaboradores, con el objetivo de valorizar su producción de uvas. Iniciaron su actividad en 2006 continuando con el cultivo de las vides que habían plantado sus abuelos y que la familia conservaba desde el siglo XVII. Aseguran que son “respetuosos con la naturaleza” y que buscan el equilibrio natural de las vides, “trabajándolas de forma ecológica y con una mínima pero esmerada intervención”.
Vendimia en Mas Candí CedidaSe presentan como “defensores” de las variedades alóctonas, que “nos demuestran su buena adaptabilidad”. Principalmente trabajan con la blanca xarel·lo y con la tinta sumoll. Confiesan que son “de carácter inquieto”, y que les gusta experimentar con diferentes técnicas, tanto en la elaboración del vino como en la viña. Manifiestan que buscan un equilibrio en el ecosistema del viñedo, y así “conseguir la máxima calidad de la uva, sin adición de químicos ni fertilizantes”.
Explican que buscan “la complicidad con el paisaje”. En los trabajos del viñedo intentan reproducir el equilibrio que hay en un bosque; donde los árboles crecen y se desarrollan sin tratamiento químico alguno y nutriéndose de las mismas hojas transformadas por los microorganismos del suelo.
Ramon Jané con las uvas de xarel·lo de la añada 2026 de la viña del Tort Marta JanéEstán situados en las puertas del espacio protegido del Parc del Garraf. Desde el siglo XVII se documenta que la familia Cuscó comenzó a cultivar estas tierras. En 2005, Mercè y Ramon construyeron una bodega que han ampliado en dos ocasiones. La primera ampliación fue en 2015, y la segunda la concluyeron en 2025. Ramon estudió viticultura y enología en Camp Joliu de L’Arboç, haciendo prácticas en la Borgoña y también en la Champagne. Desde muy joven trabajó en los viñedos de su familia en Mas Rossell (Guardiola de Font-rubí).
Aseguran que Celler Mas Candí “es el fruto de un sueño hecho realidad”. Actualmente elaboran en torno a las 150.000 botellas anuales, entre sus espumosos de la marca colectica europea Corpinnat y sus vinos tranquilos amparados por la DO Penedès. Además, exploran el mundo de los vinos naturales, sin adición de sulfuroso, bajo el proyecto Ramon Jané Viticultor. Son vinos sin denominación de origen. Exportan un 40 % de su producción. Estados Unidos, Reino Unido y Dinamarca son, por este orden, sus tres principales mercados internacionales.
Tort 2020, de Celler Mas Candí
Sin DO (Corpinnat / Penedès)
Variedades de uva: xarel·lo Precio: 49,50 euros
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